Pegada
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Benedicto XVI comentó Marcos 7, 15.20-23.
El entonces Papa llamaba la atención sobre el hecho de que muchas ideologías modernas han caído en el error de identificar el origen del mal en una causa...
(Continúa)
Benedicto XVI calificaba esa idea como «ingenua y miope»: la injusticia no tiene raíces exclusivamente externas; tiene su origen en el corazón humano, y si solo se pretende lograr la justicia transformando las estructuras exteriores, pero sin prestar atención a la transformación -sanación en cierto modo- del corazón de las personas (su calidad moral), será imposible arraigar la justicia en la sociedad. Como mucho, el mundo quedará inundado de leyes que obligan, prohiben, restringen o amenazan, Las leyes son necesarias y tienen una función positiva, pero también hay que prestar atención al corazón humano.